Fibromas uterinos

Los fibromas uterinos, también conocidos como miomas, leiomiomas, leiomiomatas o fibromioma, son tumores no cancerosos procedentes del miometrio (la capa muscular) del útero. Los fibromas son extremadamente comunes, hasta cuatro de cada cinco mujeres tienen fibromas, aunque la mayoría de estas mujeres no tienen síntomas y no necesitan ningún tipo de tratamiento.

Fibromas uterinos

Los fibromas uterinos causan síntomas en aproximadamente una de cada cuatro mujeres en edad reproductiva. Por lo general, se detectan en mujeres en edades comprendidas entre los 30 y los 45 años y es más común en las mujeres de piel negra que en las de piel blanca. Los fibromas generalmente se encogen después de la menopausia.

Tipos de fibromas

Existen bastantes tipos de fibromas uterinos y, dentro de estos tipos, dependiendo de su tamaño y ubicación los fibromas pueden presentar una amplia gama de síntomas.

Podemos dividir los fibromas en submucosos, subserosos o intramurales:

  • Fibromas submucosos: Estos fibromas se encuentran justo debajo del endometrio o revestimiento del útero y sobresalen en la cavidad uterina. A menudo, los fibromas submucosos causan sangrado abundante y períodos largos, pero también pueden causar sangrado irregular.
  • Fibromas intramurales: Los fibromas intramurales se encuentran predominantemente en el miometrio o músculo del útero. Dependiendo de su tamaño y ubicación estos fibromas también pueden extenderse hacia la cavidad uterina y distorsionarla o sobresalir fuera del útero.
  • Fibromas subserosos: Los fibromas subserosos se encuentran cerca de la parte externa del útero. Pueden formar parte del miometrio (músculo del útero) o aparecer en la parte exterior del útero.

Síntomas de los fibromas

La mayoría de los fibromas uterinos son asintomáticos, es decir, que no causan síntomas, pero dependiendo de su tamaño, ubicación y número, los fibromas pueden producir unos síntomas significativamente problemáticos.

Algunos síntomas comunes asociados con los fibromas incluyen:

  • Sangrado uterino anormal con períodos abundantes y/o largos
  • Dolor o presión en la pélvis, los intestinos, abdomen y/o espalda baja
  • Dolor o presión en la vejiga y micción frecuente
  • Dolor o presión rectal y estreñimiento
  • Relaciones sexuales dolorosas
  • Infertilidad femenina o abortos involuntarios recurrentes
  • Complicaciones en el embarazo
  • Anemia

Diagnóstico de los fibromas uterinos

Para diagnosticar un caso de fibromas uterinos, el médico puede optar por diferentes técnicas. Las técnicas a base de ultrasonidos comunes como la ecografía transvaginal no son suficientemente exactas como para poder descartar todos los tipos de fibromas, por ese motivo se deben emplear técnicas más caras o invasivas.

Las técnicas recomendadas son:

  • Resonancia magnética: Actualmente la resonancia magnética es la prueba menos invasiva para diagnosticar los fibromas uterinos. El problema de esta prueba es que a menudo se descartada debido a sus elevados costes y se opta por otras técnicas más invasivas pero también eficaces.
  • Histeroscopia
  • Histeroscopia: La histeroscopia permite al médico observar el interior del útero con el fin de diagnosticar los fibromas entre otros trastornos uterinos. La histeroscopia se realiza mediante un aparato denominado histeroscopio que consta de un tubo delgado con luz que se inserta en la vagina a través del cuello uterino y hasta el útero.
  • Histerosalpingografía (HSG): La histerosalpingografía (HSG) es una prueba de ultrasonidos o rayos X en la que se examinan las trompas de Falopio y el útero de la mujer después de introducir una solución yodada. El líquido introducido fluye por todo el tracto reproductor femenino permitiendo comprobar al médico los posibles trastornos existentes como los fibromas.

Tratamientos para los fibromas uterinos

Existen diferentes tratamientos para los fibromas y la elección de uno u otro dependerá de diversos factores como la ubicación del fibroma, el tamaño de los mismos, el número de fibromas, la edad y si la mujer está buscando o planea buscar embarazo.

Tratamientos hormonales para los fibromas uterinos

  • Agonista de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH): Este medicamento se administra en forma de inyección y tiene se utiliza para inducir un estado temporal de menopausia. Generalmente, los fibromas remiten mientras se utiliza este fármaco, pero una vez que se suspende el medicamento, los fibromas suelen volver a crecer y los síntomas reaparecen. Los medicamentos con agonista de GnRH se utilizan para preparar a las mujeres para la cirugía, pero no está indicado como tratamiento para los fibromas a largo plazo.
  • La progestina, ya sea en formato oral, por inyección o dispositivo intrauterino (DIU), así como las píldoras anticonceptivas orales, los agentes androgénicos (como el danazol) y los anti-estrógenos (como el raloxifeno) se utilizan para tratar de controlar el sangrado abundante en las mujeres con fibromas, sin embargo, estos medicamentos no disminuyen el tamaño de los fibromas.

Tratamientos quirúrgicos para los fibromas uterinos

Los procedimientos quirúrgicos combinan la tecnología actual y la experiencia médica y quirúrgica para tratar los fibromas de manera ambulatoria siempre que es posible. Los tratamientos quirúrgicos comunes son:

  • Histerectomía: La histerectomía es una técnica muy agresiva a la que se recurre únicamente en los casos en que no se pueden tratar los fibromas de otra manera menos traumática. La histerectomía consiste en extirpar el útero completo con los fibromas que pueda haber en él. Una vez extirpado el útero, la mujer no podrá quedar embarazada.
  • Miomectomía: La miomectomía es un procedimiento quirúrgico en el que se eliminan los fibromas preservando el útero en perfecto estado, por tanto, la mujer tratada por una miomectomía puede concebir sin problemas. La desventaja de esta técnica es que al quedar el útero, la causa que favoreció la aparición de los fibromas puede continuar existiendo, por tanto no se puede asegurar que no volveran a aparecer futuros fibromas.

    Los fibromas uterinos pueden ser eliminados por la miomectomía histeroscópica, miomectomía laparoscópica o una miomectomía abdominal abierta.

    • Miomectomía histeroscópica: La miomectomía histeroscópica es una técnica utilizada para eliminar los fibromas submucosos. Mediante el uso de un histeroscopio, tubo delgado que contiene una cámara de video, se pasa a través del cuello uterino hasta llegar al útero donde se eliminará el fibroma. No precisa de incisiones y es un procedimiento corto en el que la paciente puede volver a casa una hora después de la finalización con un período de recuperación de 1 día.
    • Miomectomía laparoscópica: La miomectomía laparoscópica es una técnica que se utiliza para eliminar los fibromas intramurales o subserosos. Esta técnica mínimamente invasiva utiliza una herramienta denominada laparoscópio para extirpar los fibromas a través de unas pequeñas incisiones. Es un procedimiento sencillo en el que la paciente puede abandonar el hospital entre 1 y 2 horas después de la finalización con un período de recuperación de 1 a 2 semanas.
    • Miomectomía abdominal abierta: La miomectomía abdominal abierta precisa de una incisión abdominal tradicional para extirpar los fibromas. Se requiere a esta técnica como última opción y para casos en que la histeroscópia o la laparoscopia no son apropiadas para el caso concreto de la paciente.
  • Embolización: La embolización es una técnica que consiste en bloquear el flujo de sangre que va hacia el fibroma lo que lleva a la necrosis de este y, posteriormente, a una contracción gradual del fibroma.

Tratamientos con ultrasonidos para los fibromas uterinos

Esta técnica consiste en utilizar ultrasonidos guiados hacia una zona concreta mediante una resonancia magnética. Los ultrasonidos se enfocan directamente sobre el fibroma que se desea eliminar, y una vez se ha conseguido el objetivo, se calienta la zona a una temperatura entre 65º y 90º para conseguir una necrosis de las células tumorales que más tarde serán reabsorbidos por el organismo.

¿Pueden los fibromas uterinos causar problemas de fertilidad?

Fibromas y fertilidad

Los fibromas que cambian la forma de la cavidad uterina (submucoso) o están dentro de la cavidad (intracavitaria) pueden llegar a disminuir la fertilidad de la mujer hasta un 70%, pero normalmente, la eliminación de estos fibromas reestablece los porcentajes normales de fertilidad.

Los fibromas que están dentro de la pared (intramuros) pero no cambian la forma de la cavidad o aquellos que sobresalen fuera de la pared (subserosos) no disminuyen la fertilidad, y la eliminación de estos tipos de fibromas no aumenta la fertilidad .

¿Pueden los fibromas uterinos causar aborto involuntario?

Los fibromas que sobresalen en la cavidad uterina (submucosos) o están dentro de la cavidad (intracavitaria) a veces pueden causar abortos involuntarios. El óvulo fecundado baja por las trompa de Falopio y se implanta en el endometrio, también conocido como revestimiento del útero.

Cuando el óvulo está implantado, un fibroma submucoso cercano podría reducir el suministro de sangre que llega al embrión en desarrollo. Un fibroma también puede causar algo de inflamación en el endometrio lo que puede hacer que el feto no pueda desarrollarse adecuadamente y, por tanto, se produzca un aborto involuntario.

Cabe destacar que, en un embarazo posterior, el óvulo puede implantarse en otra parte del útero y por tanto el fibroma existente no influya, sin embargo, si tienes un aborto involuntario y tu médico detecta un fibroma en la cavidad uterina, es recomendable extraerlo.

¿Pueden hacer el embarazo que crezcan los fibromas uterinos?

El embarazo tiene un efecto impredecible en los fibromas, pero la mayoría de los fibromas no aumentan de tamaño durante el embarazo. El efecto del embarazo sobre el crecimiento del fibroma probablemente depende de las diferencias individuales en los cambios genéticos en cada fibroide y el tipo y cantidad de factores de crecimiento que están presentes en la sangre. Un estudio de ultrasonido realizado a mujeres embarazadas con fibromas ha determinado que el 69% de las mujeres no experimentó ningún aumento en el tamaño de los fibromas durante el embarazo. En el 31% de las mujeres que tuvieron un aumento de tamaño, por lo general pasó antes del tercer mes y en casi todos los casos los fibromas se reducen después del parto.

¿Pueden los fibromas uterinos causar problemas durante el embarazo?

Fibromas y embarazo

Aunque los fibromas uterinos son una condición que afecta a un 80% de las mujeres a lo largo de su vida, suelen aparecer entre los 30 y los 45 años, por lo tanto, para muchas mujeres los fibromas aparecerán una vez ya han formado su familia. Sólo el 2% de las mujeres embarazadas se encuentran con fibromas cuando son examinadas en las revisiones ginecológicas.

La mayoría de los estudios no muestran un aumento significativo en el riesgo de parto prematuro, problemas de crecimiento fetal, anomalías fetales, problemas en la placenta o sangrado abundante después del parto.

En los casos en que el fibroma crece cerca del cuello uterino, si este alcanza un tamaño suficientemente grande podría impedir que el bebé nazca de manera natural. Para estos casos los médicos optarán por realizar una cesarea.

¿Puede los fibromas uterinos dañar al bebé en desarrollo?

En los últimos 25 años, sólo se han documentado cuatro casos de bebés afectados por un fibroma de entre todos los casos de embarazo con fibromas. Bajo esa premisa, podemos afirmar que los fibromas no causan daño al bebé en desarrollo.

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