Trastornos de ovulación

¿Qué es la ovulación?

La ovulación es el proceso en el que los ovarios liberan un óvulo para que este pueda ser fecundado. Este proceso ocurre una vez al mes y es necesario para que se pueda producir un embarazo. Los problemas en este proceso se conocen como trastornos de ovulación y representan entre el 20% y 30% de todos los casos de infertilidad.

Trastornos de ovulación

Para que se produzca un ciclo normal de ovulación, debe darse una secuencia de señales entre el ovario, el hipotálamo (una zona en la base del cerebro) y la glándula pituitaria para que esta última empiece a segregar una hormona folículoestimulante (FSH). La hormona FSH estimula el crecimiento de los óvulos dentro del ovario hasta que estos están listos para la ovulación. En este punto, una segunda hormona, hormona luteinizante (LH), se libera por la glándula pituitaria y pasadas entre 24 y 36 horas los óvulos dejan el ovario para iniciar el descenso a lo largo de las trompas de Falopio.

Una vez el óvulo está liberado, el cuerpo produce una hormona denominada progesterona que prepara el revestimiento del útero para la implantación del embrión. Unos niveles bajos de progesterona podrían evitar que un óvulo fecundado se implantase en el útero y en el caso de que este se implante, existe un mayor riesgo de aborto involuntario.

Causas de los trastornos de ovulación

Cualquier interrupción de las señales hormonales que regulan el desarrollo de los óvulos sanos puede causar infertilidad. Los problemas de ovulación pueden presentarse de varias maneras, por ejemplo, la mujer puede presentar una falta total de menstruación (amenorrea) o en otras ocasiones, la menstruación se presenta de manera irregular reduciendo así las posibilidades de embarazo. Es importante destacar que en la actualidad, casi todos los trastornos de ovulación tienen una solución que permite a una mujer con este problema concebir un hijo de manera natural.

Los trastornos de la ovulación pueden aparecer por las siguientes causas:

  • Síndrome del ovario poliquístico (SOP). El síndrome del ovario poliquístico se caracteriza por ciclos irregulares y puede ser causante de obesidad, acné severo y aumento de los niveles de hormonas masculinas. Puedes leer más sobre este trastorno de ovulación en nuestro artículo Síndrome del ovario poliquístico (SOP).
  • Desorden en las tiroides
  • Altos niveles de la hormona prolactina producida por la glándula pituitaria.
  • Defecto en la fase lútea (DFL). Los defectos en la fase lútea suelen estar asociados a un bajos niveles de progesterona después de la ovulación. Cuando el nivel de progesterona es bajo, el revestimiento del útero, conocido como endometrio, no crece de manera adecuada para recoger el embrión, lo que evita que se pueda realizar la implantación o incrementar las probabilidades de aborto involuntario. Los nivel de progesterona se miden normalmente entre 6 y 8 días después de la ovulación, si su valor es inferior a 10 ng/ml es sugestiva de insuficiencia luteínica.
  • El estrés
  • Exceso de ejercicio
  • Consumo de drogas como tabaco, alcohol, esteroides y marihuana o cocaina entre otras.

Pruebas para detectar trastornos de ovulación

Las pruebas que suelen realizar los médicos especialistas en fertilidad para detectar trastornos de ovulación son:

  • Revisar el historia menstrual. Es importante que anotes en una libreta las fechas de tus períodos menstruales así como su duración para que tu médico pueda tener una idea exacta de tu situación.
  • Análisis de sangre para ver los niveles de hormona Antimülleriana (AMH), hormona foliculoestimulante (FSH), hormona luteinizante (LH), estrógenos, hormona estimulante de tiroides (TSH), prolactina y progesterona.
  • Ecografía transvaginal. Se trata de una prueba muy común en la consulta del ginecólogo en la que se introduce un instrumento que emite ultrasonidos, denominado transductor, por la vagina para poder ver en una pantalla el interior de tu útero así como el estado de los ovarios.

Tratamiento para los trastornos de ovulación

Tratamientos para los trastornos de ovulación

Antes de hablar sobre los posibles tratamientos indicados para los trastornos de ovulación, cabe destacar que los medicamentos aquí mencionados deben ser prescritos por un médico especialista en trastornos de fertilidad controlando en todo momento la evolución, ya que, de realizar una automedicación, podría desencadenar embarazos múltiples de riesgo.

El citrato de clomifeno (Clomid, Serophene) suele ser un medicamento prescrito a pacientes que no ovulan regularmente o con Síndrome de ovario poliquístico (SOP). El tratamiento con clomifeno ayuda a restaurar el ciclo de ovulación normal en aproximadamente el 80% de los pacientes. El 85% de todos los embarazos con clomifeno se producen dentro de los primeros 3 o 4 ciclos ovulatorios (a razón de un ciclo por mes), si después de este tiempo no se ha conseguido un embarazo, se recomienda pasar a otro tratamiento.

En algunos pacientes con síndrome de ovario poliquístico y unas características especiales los médicos administran un fármaco bloqueador de la insulina (metformina) junto con el clomifeno para mejorar la respuesta ovulatoria, aumentar la tasa de embarazo y disminuir la tasa de aborto involuntario.

En pacientes con síndrome de ovario poliquístico la causa del trastorno de ovulación es la presencia de altos niveles de hormona masculina suprarrenal DHEAS (sulfato de dehidroepiandrosterona), en estos casos, es frecuente que el médico administre prednisona junto con el clomifeno para reducir los niveles de esta hormona y restaurar un ciclo de ovulación normal.

Los medicamentos para las tiroides están recomendados, por lo general, cuando el paciente presenta niveles bajos de hormona tiroidea.

Si el nivel de prolactina es alto, se recomienda el tratamiento con medicamentos para bajar la prolactina, tales como, Parlodel o Dostinex.

La administración de suplementos de progesterona después de la ovulación se puede recomendar cuando el problema es un defecto de la fase lútea.

Además de estos medicamentos, y en función de sus habitos, es frecuente que el médico solicite una modificación en su estilo de vida, como por ejemplo:

  • Dejar de fumar o tomar otras drogas
  • Hacer una dieta para bajar peso
  • Realizar sesiones de acupuntura
  • Realizar sesiones de yoga, meditación o biorretroalimentación para reducir el estrés y ayudar a mejorar el proceso de ovulación

¿Cómo ayuda el clomifeno a los trastornos de ovulación?

El clomifeno es un fármaco que actúa reduciendo los niveles de estrógenos en la mujer, lo que desencadena que la glándula pituitaria libere más hormona folículoestimulante (FSH). El resultado final de este proceso es que los óvulos se desarrollan convenientemente en el ovario y se estimula su liberación en el momento oportuno.

Normalmente, se realizan ecografías pasados de 3 a 5 días después de comenzar a tomar clomifeno. Esto se hace para asegurarse que no aparecen grandes quistes ováricos

Generalmente, los médicos administran clomifeno en una toma diaria durante 5 días, comenzando la primera toma entre el tercer y el quinto día después del inicio de la menstruación. Posteriormente, se suele realizar una ecografía transvaginal el día 13 del ciclo para comprobar que los folículos ovaricos se están desarrollando correctamente y asegurar que el endometrio ha crecido lo suficientemente para permitir la implantación del embrión.

El óvulo es microscópico y no se puede ver en una ecografía, sin embargo, podemos decir cuando el óvulo está listo para la ovulación midiendo el tamaño del folículo que contiene el dicho óvulo. Cuando el tamaño del folículo es mayor de 16 mm, se administra una hormona denominada Gonadotropina Coriónica Humana (GCH) que favorece la liberación del óvulo entre 36 y 40 horas después de su administración.

Efectos secundarios del clomifeno

Los efectos secundarios atribuidos al clomifeno se producen en menos del 10% de los pacientes e incluyen:

  • Bochornos
  • Sensibilidad en los senos
  • Ovarios agrandados
  • Dolor abdominal leve
  • Aumenta la probabilidad de embarazo múltiple (7%) si se libera más de un óvulo, pero son raros los embarazos de orden superior (trillizos o más).

El tratamiento con clomifeno está contraindicado para ti si:

  • Tienes más de 40 años
  • Tienes niveles muy bajos o indetectables de hormonoa foliculoestimulante (FSH). Para estos casos, el clomifeno no consigue inducir la ovulación, así que se pasará a tratamientos de Reproducción Asistida (RA).
  • No consigues menstruar normalmente. Esto suele indicar que tienes unos niveles muy bajos de estrógenos y es muy poco probable que el clomifeno te pueda ayudar.
  • Tiene niveles altos de hormona foliculoestimulante (FSH) o bajos niveles de hormona Antimülleriana (AMH) en consonancia con la reserva ovárica disminuida. Los ovarios son resistentes a cualquier protocolo de estimulación. En este caso, probablemente tu médico te recomiende una Fecundación in Vitro con donante de óvulos.
  • Otros factores de fertilidad como factor tubárico, fibromas uterinos o endometriosis severa entre otros.

Siguientes pasos si la inducción a la ovulación no funciona

Fecundación in Vitro

Cuando pasan 4 ciclos intentando conseguir embarazo mediante inducción a la ovulación con clomifeno o si tienes unos niveles de hormona foliculoestimulante (FSH) baja, probablemente tu médico te recomendará emprezar un tratamiento a base de gonadotropina.

El tratamiento con gonadotropinas se basa en ayudar al cuerpo a madurar los óvulos presentes en los ovarios y, cuando estos llegan a un tamaño suficiente (cuando los folículos ovaricos tienen un tamaño de 16mm o más) se administra otra medicación que forzará la liberación de los óvulos.

Una vez se ha liberado el óvulo hay que conseguir que este sea fecundado y posteriormente se implante en el cuerpo. Para conseguir que el óvulo se fecunde, y en función de tu situación concreta, tu médico te puede recomendar una de las siguientes técnicas:

  • Relaciones programadas: Se programan relaciones sexuales pasadas 24 horas desde la administración del fármaco que forzará la liberación del óvulo y durante, al menos, tres días.
  • Inseminación artificial: Si pasan tres ciclos con relaciones programadas, es probable que tu médico te recomiende combinar el uso de ganodotropina con inseminación artificial. La inseminación artificial (IA) es un tratamiento de fertilidad que consiste en la inserción directa de esperma en el útero de una mujer. Puedes leer más sobre esta técnica en nuestro artículo Inseminación Artificial (IA).
  • Fecundación in Vitro (FIV): En los casos en los que falla la inseminación artificial, el siguiente paso es la Fecundación in Vitro. La fecundación in vitro (FIV), es un tratamiento de fertilidad que consiste en fertilizar un óvulo fuera del cuerpo de la mujer, en un laboratorio, para luego liberarlo en el útero de la mujer y esperar a que este se implante de manera satisfactoria. Aparte de para trastornos de ovulación, la Fecundación in Vitro está indicada para otros problemas de fertilidad, puedes leer más sobre esta técnica en nuestro artículo Fecundación in Vitro (FIV).
  • Inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI): Si el esperma del marido no es suficientemente fuerte como para realizar una Fecundación in Vitro convencional, tu médico optará por la técnica de la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI). Esta técnica es igual que la Fecundación in Vitro, pero recibe una ayuda extra en el laboratorio al inyectar directamente un único espermatozoide en el óvulo mediante una inyección especial y el uso de un microscopio. Puedes leer más sobre esta técnica en nuestro artículo Inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI).

Los medicamentos a base de gonadotropinas son, entre otros, el Gonal F, el Follistim o el Menopur y se administran hasta que el óvulo madura. Generalmente, se presentan como una medicación autoinyectable que se administra con un instrumento similar a una pluma equipada con una aguja muy pequeña.

Riesgos de los tratamientos de inducción de la ovulación

Como con cualquier tratamiento médico, existen algunos riesgos asociados a los diferentes tratamientos de fertilidad expuestos en este artículo para tratar los trastornos de ovulación. Las complicaciones más graves se producen con el suministro de gonadotropina y estas incluyen:

  • Embarazos múltiples: Los embarazos múltiples de dos bebes ocurren en aproximadamente el 20% de los ciclos con uso de gonadotropina. El monitoreo cuidadoso de los óvulos en desarrollo por ultrasonido y los análisis de sangre pueden disminuir el riesgo de embarazos múltiples.
  • Cancelación de ciclo: Si la estimulación ovárica es demasiado grande, pueden madurar demasiados óvulos aumentando el riesgo de embarazos múltiples severos. En el caso de que maduren demasiados óvulos tu médico suspenderá el tratamiento durante ese ciclo. Para no perder el ciclo, tu médico puede aconsejarte extraer tus óvulos e implantarlos mediante la técnica de Fecundación in Vitro, sin embargo, esta técnica suele ser costosa y dependerá de tus posibilidades económicas.
  • Síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO): El síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO) es una complicación potencialmente mortal que resulta de la sobre-estimulación de los ovarios. Esta dolencia requieren de hospitalización y de un tratamiento agresivo. Este síndrome puede probocar un crecimiento anormal del ovario, torsión de los ovarios, aumento de peso, acumulación de líquido abdominal y disminución del volumen sanguíneo y la presión arterial. Afortunadamente, el síndrome de hiperestimulación ovárica con consecuencias graves es muy poco frecuente.

¿Cómo medir la reserva ovárica?

En las mujeres mayores de 40 años, los trastornos de ovulación pueden ser causados por el "envejecimiento" normal de los óvulos. Cuando los óvulos de una mujer se agotan, las mujeres dejan de tener períodos, lo cual es conocido como menopausia. Algunas mujeres pueden experimentar menopausia a una edad más joven (menopausia prematura). El estado de los ovarios (reserva ovárica) se puede determinar por el recuento de folículos antrales (RFA) en una ecografía transvaginal y el análisis de sangre para detectar los niveles de hormona folículoestimulante (FSH), el estradiol y la hormona Antimülleriana (AMH) en el día 3 del ciclo menstrual.

¿Qué hacer si tienes disminución de reserva ovárica (DOR)?

Si tu médico te ha diagnosticado disminución de reserva ovárica, seguramente te habrá aconsejado que optes por una Fecundación in Vitro (FIV). Para pacientes con una reserva ovárica anormalmente baja, es probable que haya que optar por una Fecundación in Vitro utilizando los óvulos de una dontante o, si no contemplas esa opción, plantearse optar por una adopción. Las tasas de éxito en la FIV con donantes de óvulo superan el 50% de los casos.

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